La experiencia de servir no se improvisa y, ante todo, se honra la palabra
Javier Álvarez, “Luma”, acompañó a familias rurales afectadas por el frente frío
Necoclí. Las fuertes lluvias asociadas al frente frío que afectó la región dejaron a numerosas familias rurales de Necoclí en condiciones de vulnerabilidad, con afectaciones en sus viviendas y medios de subsistencia.
Ante esta situación, el dirigente social Javier Álvarez, conocido como “Luma”, adelantó gestiones para conseguir ayudas destinadas a las comunidades afectadas.
Los recursos gestionados, por un valor superior a 90 millones de pesos, permitieron reunir diferentes elementos para atender algunas de las necesidades más urgentes de las familias damnificadas.
Pero la gestión no terminó con la consecución de las ayudas. Luma acompañó directamente su distribución en las comunidades rurales, compartiendo con las familias afectadas y conociendo de primera mano las condiciones que enfrentan.
En situaciones como esta, la emergencia trasciende las cifras. Detrás de cada vivienda afectada hay una familia que necesita respuesta, acompañamiento y soluciones.
Para Álvarez, estar cerca de las comunidades en momentos difíciles hace parte de una manera de entender el liderazgo.
«“Cuando una comunidad está pasando por una dificultad, lo primero es estar ahí y ayudar. Las diferencias pueden esperar; las necesidades de la gente, no”.»
La jornada permitió también identificar otras necesidades que permanecen en las comunidades afectadas y que requieren atención y seguimiento por parte de las autoridades y de quienes tienen capacidad de gestión.
La emergencia vuelve a poner sobre la mesa un desafío para Necoclí: fortalecer la prevención, la capacidad de respuesta y la atención de las comunidades rurales frente a los fenómenos climáticos.
La experiencia de servir no se improvisa. Se construye con los años, se demuestra con hechos y, ante todo, se honra cumpliendo la palabra.
